lugares escondidos
La Capilla de las Damas: una joya barroca en el corazón de Palermo
Entre arte, devoción y solidaridad femenina desde el siglo XVI hasta hoy
Detrás de un elegante portal barroco de piedra de Billiemi, adornado con un medallón de mármol con el monograma mariano, se esconde uno de los oratorios más refinados de Palermo: la Capilla de las Damas.
Fundada en 1595 por la Congregación de las Damas del Giardinello al Ponticello, dedicada a María Santísima de la Expectación del Parto, la capilla representa un perfecto ejemplo del barroco siciliano. La asociación, formada por damas nobles de la época, se dedicaba a ayudar a las mujeres embarazadas y a los recién nacidos de las familias más humildes del barrio de Albergheria. Durante las principales festividades, distribuían los “canestri”, canastillas para niños elaboradas a mano por las hermanas. La comunidad estaba dirigida por una “Gobernadora”, figura elegida anualmente entre las damas. Entre las más ilustres se cuentan María Adelaida de Habsburgo, la reina Margarita de Saboya y la reina Elena. La congregación, con fines sociales, sigue activa hoy en día.
Tras la entrada, un pasillo conduce a una galería porticada que da, por un lado, al pequeño jardín adornado con suelos de mayólica del siglo XIX, y por el otro, a las ventanas del salón de la congregación. Desde allí se accede a un primer salón donde se expone una réplica del Spasimo de Sicilia de Rafael Sanzio, actualmente conservado en el Museo del Prado de Madrid. Continuando, se llega al verdadero oratorio, el corazón artístico del conjunto.
La capilla oratorial, de planta rectangular, está completamente decorada por el pintor Antonio Grano (1660–1718). Las paredes muestran ilusiones ópticas de arquitecturas y relieves, mientras que la bóveda alberga el Triunfo de la Virgen y seis episodios de la infancia de Jesús, entre ellos la Natividad, la Adoración de los Magos y la Huida a Egipto. En las paredes laterales se suceden las Bodas de Caná y el Matrimonio de la Virgen, acompañadas de inscripciones marianas.
A lo largo del perímetro de la sala se alternan lienzos redondos y hexagonales que ilustran, respectivamente, episodios de la vida de la Virgen, de los Misterios del Rosario y de la Pasión de Cristo. Las escenas, dispuestas en orden narrativo, conducen la mirada desde la Virgen del Rosario hasta la Última Cena, la Resurrección y la Ascensión.
El altar, adornado con falsos mármoles y decoraciones en trompe-l’oeil, acoge una delicada imagen de la Madonna del Parto del siglo XVIII, enmarcada en un marco dorado coetáneo. Completan el conjunto valiosos muebles de madera incrustados del siglo XVIII con el monograma mariano, que otorgan al ambiente un encanto íntimo y solemne.
Apertura:
con ocasión de eventos y, de enero a junio, cada primer domingo del mes durante la celebración de la Santa Misa a las 11:30.